SPRING SUMMER 2026
En esta nueva lectura de su universo creativo, Macario Jiménez establece un vínculo directo con la etapa temprana de Hilma af Klint, cuando su obra se centraba en ilustraciones botánicas como un ejercicio de observación, orden y conexión espiritual con la naturaleza. Antes de la abstracción radical, af Klint estudió la flor como estructura viva: forma, simetría, repetición y transformación.
La colección retoma ese origen floral no desde lo literal, sino desde su esencia constructiva. Las aplicaciones textiles, pétalos superpuestos, volúmenes orgánicos y transparencias evocan sistemas naturales en expansión, donde cada elemento parece crecer sobre el cuerpo con lógica propia. Las flores no funcionan como ornamento romántico, sino como arquitectura blanda, integrada a la silueta.

Macario Jiménez traduce esta botánica espiritual en vestidos de líneas depuradas, donde la técnica sostiene la delicadeza. Las flores se adhieren, flotan o emergen desde la superficie del vestido como organismos vivos, recordando los estudios de af Klint sobre la relación entre naturaleza y fuerzas invisibles. La materialidad ligera —tules, organzas, capas etéreas— refuerza la sensación de fragilidad controlada.

La paleta se mueve en tonos neutros, cremas, arenas, blancos velados y negros profundos, permitiendo que la forma y la textura sean las verdaderas protagonistas. Cada prenda se convierte en un campo de observación: un equilibrio entre lo natural y lo construido, entre crecimiento orgánico y precisión humana.
Esta colección reafirma la visión de Macario Jiménez como un diseñador que entiende la moda como un sistema de pensamiento. Al igual que Hilma af Klint en sus primeros estudios florales, el diseñador observa, ordena y transforma la naturaleza en un lenguaje propio, donde el vestido es una extensión sensible del cuerpo y del espíritu contemporáneo.
